RECUÉRDAME, es una instalación que tiene como fundamento el hacer sentir diversas emociones al espectador, al conectarse con la obra y sus fragmentos…
Nos somete a varios conceptos, por un lado el de la “destrucción”, de la materialidad por supuesto, demostrado en la manipulación del soporte, otorgando así una descontextualización de la imagen, quitándole formalidad. Se ve al objeto de obra como desecho, como basura o como lo que es… un papel arrugado. Pero sobretodo tiene un sentido sentimental, los personajes retratados son ancianos, encontrados en lo cotidiano, disfrutando de un día soleado de primavera, sentados en una plaza, muy relajados. Tiene un valor emocional, una sensación que llena nuestras miradas con encanto y nos sumerge en la melancolía.
Se desarrolla el concepto de “desecho”, mencionado anteriormente, pero esta vez conectado con el del “olvido”, dejar atrás aquellas miradas que algún día nos brindaron una sonrisa, dejar atrás el pasado y pisotearlo… y por otro, el “recuerdo”, volver a las memorias, y pensar en lo que un día fue y en lo que será en algún momento, cuando sea a cada uno de nosotros que lleguen esas arrugas y esos pesos de la experiencia… que nos van deteriorando al correr el día.
Recordar a esas personas y no olvidarlas, ¡están vivas! Y créanme, que llenas de vida. Recordarlas y sacarlas de ese agujero negro que las llama, que las aprisiona e intenta hacer desaparecer sus cuerpos y olvidarlos, desintegrarlos. Recordar a esas personas que hicieron de sus vidas nuestra experiencia, nuestra existencia. Recordar y volver a pisar aquellos suelos, con nuestros propios pasos, llenar los caminos y recorrerlos, paso a paso. Volver a sus memorias y mostrar sus imágenes, con rostros gastados, cansados, reflejado todo esto, en sus características arrugas y a la vez mostrarlos fragmentados… desarticulando la formalidad del retrato; mostrándolo como “deformación” o como “nueva formación”, de una mirada, de una sonrisa, de un rostro… en este caso.
Retratar la vejez, en definitiva es retratar el presente, su presente y nuestro mañana, nuestro futuro más cercano cada día, más próximo a nuestro encuentro. Nos llena de alegría observar esas sonrisas que aun quedan, que dentro de toda complejidad no desaparecen y están aun insertan en su conciente.
Hay una cierta conexión entre el material que se observa y estas personas de avanzada edad. Lo arrugado del papel se mezcla con lo entendido relativo al concepto de vejez.
Si tomas y mueves hacia ti mismo, la cuerda que une todas las imágenes, estarás recordando y volviendo a encontrar aquellas miradas, reviviéndolas, sacándolas de aquella perdición en la que se encuentran, por el simple hecho de la discriminación que se refleja en estos días hacia aquellas personas. Por el contrario, si dejas o introduces las fotografías en el basurero, estarás olvidando y borrando aquellas imágenes de tu mente. Por lo tanto, se hace un llamado a recordar, por esto el título de la instalación “RECUERDAME”, para no permitir dejar atrás, lo que quizás refleja el pasado, pero que se torna como el presente de los personajes retratados. Olvidarlos y no tomarlos en cuenta, incentivando a la negación de nuestro futuro y cayendo en perdición, incentivando la discriminación y disminución de conciencia y de integración del otro, en uno mismo y en la sociedad.
Es un llamado de alerta… No hagas lo que no quieres que te hagan… No olvides a quien no quiere ser olvidado… Recuerda a quien quiere ser recordado...
Instalación realizada en el año 2008, dentro de lo que corresponde al laboratorio de Fotografía de la Escuela de Artes Visuales, Uach - Valdivia.
A N T R O





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